«Los efectos especiales y todas las películas de Marvel son mentiras, falsas», Claude Lelouch sobre el estado del cine actual

Claude Lelouch

Claude Lelouch es conocido por ser el escritor y director de la innovadora y tremendamente exitosa película de 1966, Un hombre y una mujer (Un Homme et Une Femme). Aquella ganó la Palma de Oro, dos premios Óscar (Mejor Guion Original, Mejor Película Extranjera) y dos Globos de Oro (Mejor Actriz de Drama y Mejor Película Extranjera). Pero Lelouch raramente es incluido en las pláticas sobre la icónica Nueva Ola Francesa, aun cuando su carrera evolucionó en la misma era, que comenzó en 1960.

La Nueva Ola Francesa (La Nouvelle Vague) fue un movimiento cinematográfico que nació a finales de los 50 como un rechazo del estilo hollywoodense para hacer películas, dándole a los directores control creativo de sus estilos cinematográficos independientes y a veces existenciales – como se ejemplifica en las obras de Francois Truffaut (The 400 Blows, 1959), Jean-Luc Godard (Breathless, 1960), Eric Rohmer (Claire´s Knee, 1970), Claude Chabrol (Le Beau Serge, 1958), Alain Resnais (Hiroshima Mon Amor, 1959), y Agnes Varda (Cléo from5 to 7, 1962) entre otras.

Claude Lelouch
Un hombre y una mujer (1966).

La controversial exclusión pareció surgir por el éxito comercial y la popularidad de Un hombre y una mujer, que en teoría fue lo contrario a las aspiraciones esotéricas de la Nueva Ola. Pero el veterano fundador de la Nueva Ola, Francois Truffaut, defendió en retrospectiva el lugar de Lelouch dentro de la comunidad cinematográfica francesa impulsada por los autores. Citó su innovadora elección de filmar con cámara en mano y sin un guion debidamente planeado, diciendo: “Si él no es parte de la Nueva Ola, entonces ésta no existe”.

Aunque Lelouch ha dirigido por más de 60 años, Un hombre y una mujer aún define su histórica carrera – tanto así que revisitó el guion en 1986, escribiendo y dirigiendo Un hombre y una mujer veinte años después.

Platicamos con el autor sobre su más reciente filme El amor es mejor que la vida (L’amour C’est Mieux Que La Vie), la cual está disponible en MUBI.

Claude Lelouch
El amor es mejor que la vida (2021).

Durante estas seis décadas, la tecnología del cine ha cambiado radicalmente: cualquier cosa que desees puede ser creada en la pantalla. ¿Cómo es tu relación con la tecnología?

Solo deseo hacer películas sin ningún efecto especial. Traicionaría a la audiencia si hago algo con efectos especiales. Además de la animación, la cual es maravillosa para los niños, no me gusta ningún efecto especial, son mentiras. Y si miras Ben-Hur, de William Wyler, o incluso la primera, sabes que la carrera de carruajes que ves es real. Tenías dobles de acción, caballos y realmente lo hicieron. Ahora, vas al cine y en cualquier momento puedes saber que estuvieron solos en un estudio con una pantalla azul o verde, todo es falso. No estoy para nada en ello, y eso es por lo que amo a los actores, porque los actores deben ser la realidad, si tú capturas la emoción, eres real, eres auténtico. Los efectos especiales y todas las películas de Marvel son mentiras, falsas.

¿Te gustaría volver a hacer o cambiar alguna de tus películas?

Básicamente, no me arrepiento, no me arrepiento, no me arrepiento, no me arrepiento. ¿Por qué? Todas las películas que he hecho las realicé por emociones e intuiciones personales. Hice todo en el momento, y en ese punto algo me dijo que tenía que hacerlo. Me gusta conectarme con el tiempo, al presente, y lo que sucede a mi alrededor. Entonces por eso no me arrepiento. Por supuesto, he cometido errores y algunas de las películas que he hecho no son como yo las hubiera querido y me equivoqué. Hubo cierta decepción por lo que había estado haciendo. Pero siempre fui sincero, y realmente creo que cuando me equivoqué, cuando tomé la decisión equivocada, fue por ese error que entonces pude hacer algo mejor.

Soy como un gato, cuando avientas un gato, esperas que caiga con sus cuatro paras en el piso. Soy igual. Me levantó y caigo de la manera adecuada. Así que, por supuesto, sé cuáles son las buenas y malas películas, algunas son increíbles y otras no son tan buenas como hubiera deseado. Pero quizá tuve que pasar por ello para aprender más e ir a la siguiente, es por esos errores que tuve la oportunidad de mejorar. Y debemos considerar que hice Un hombre y una mujer porque, antes, las películas que había hecho eran desastres.

Estaba tan desesperado que alcancé mis límites, y alcanzando mis límites fue donde hice todo. Personalmente, creo que todas las obras maestras que leemos, vemos en un museo o en el cine, son porque el creador se atreve, es cuando dice: “Lo hago, no lo hago porque me lo piden, lo hago porque sé que tengo que hacerlo”. Y muchas de las obras maestras serán una sorpresa para todos, tal como la ciencia; ¿llega por oportunidad o coincidencia, o solo porque un hombre pelea por ello y finalmente lo alcanza? Es rico, pero a veces pasa.

Eres conocido por hacer mucha improvisación y cambios al guion de último minuto. En general, ¿cómo reaccionan los actores a ese proceso?

Lo que más amo del cine es la espontaneidad. Es entre honestidad y pretender o ser falso. En la vida, todos enfrentamos algo, todos nosotros, lo que sentimos, lo que pensamos y lo que decimos. Entonces realmente trabajo en provocar a los actores, y ellos dejan de actuar. Usualmente, los actores tienen el guion, dicen sus líneas, pretenden ser el personaje y tener emociones. No busco eso, busco a la persona real y sus emociones internas, sensibilidad, problemas, obsesiones, lo que sea que tengan por dentro. Busco lo que huela a realidad o a libertad, lo que no puedes controlar. Los empujo para que expliquen y expongan su humanidad, todos la tienen dentro. E incluso si es algo que muestra su debilidad o algo que usualmente tratan de esconder o controlar, eso es lo que busco.

¿Qué alimenta tu pasión por el cine estos días, qué la mantiene fresca?

Me considero un amateur, no un profesional. Es decir, hago cosas en las películas porque quiero y amo, no por el mercado. Y así como la gente cree en Dios, yo creo en las películas. Creo que un día, un hombre o una mujer, un cineasta hará una película tan increíble que va a cambiar el mundo, cambiará la humanidad. Entonces espero esa película que cambiará todo, y justo como cuando crees en Dios, rezas todos los días, cuando crees en las películas, las haces o vas a ellas todos los días.

Estoy tan enamorado de las películas y hacerlas, que no me hago muchas preguntas. La cosa es que a veces hay un proyecto que quiero hacer y a veces hay un proyecto que quiero ver. Es algo que no puedes explicar, tengo historias y tengo que hacerlas porque quiero y tengo qué. Y otras películas son porque amé los proyectos y quiero verlos, pero no estoy involucrado, por ello a veces produzco otros cineastas o solo produzco mis películas.

Y tu pregunta es como “¿por qué todavía amas a la mujer con la que vives?” No lo puedes explicar, estoy enamorado de las películas. No es racional, solo lo estoy. Para mí, no hacerlo sería traicionar mi pasión por ellas. Cada día de mi vida filmo estas películas; sea lo que sea, filmo algo. Por más de sesenta años, no hay un día en el que no haya usado una cámara, ya sea la del teléfono o una gran cámara clásica.

Y no filmo para la audiencia o una película, filmo para mí, porque veo algo y pienso “oh, eso es interesante”, y quizá lo usaré en una película o lo replicaré. Pero soy muy curioso sobre el mundo a mi alrededor, así que siempre vivo con mi cámara. Si voy a Madrid a ver un encuentro importante de futbol, llevaré mi cámara y filmaré lo que haya, no sé qué, pero filmaré.

claude lelouch

Claude Lelouch, a passionate filmmaker

Claude Lelouch is best known as the writer-director of the groundbreaking and wildly successful 1966 film A Man and A Woman (Un Homme et Une Femme) – which won the Palm d’Or, two Oscars (Best Original Screenplay, Best Foreign Film) and two Golden Globes (Best Actress Drama, Best Foreign Film.) But Lalouch is rarely included in conversations about the iconic French New Wave, even though his career evolved in the same era, starting in 1960.

The French New Wave (La Nouvelle Vague) was a film movement that grew out of the late 1950s as a rejection of the traditional, Hollywood style of making movies, in favor of giving directors creative control of their own independent and sometimes existential style of filmmaking – as exemplified in the works of Francois Truffaut (The 400 Blows, 1959), Jean-Luc Godard (Breathless, 1960), Eric Rohmer (Claire’s Knee, 1970), Claude Chabrol (Le Beau Serge, 1958), Alain Resnais (Hiroshima Mon Amor, 1959), and Agnes Varda (Cléo from5 to 7, 1962) among others. The controversial exclusion seemed to arise over the commercial success and popularity of A Man And A Woman, which in theory was counter to the esoteric aspirations of the New Wave. But founding New Wave veteran Francois Truffaut retrospectively defended Lelouch’s place in the auteur-driven French cinema community, citing his groundbreaking choice to shoot with a hand-held camera and without a carefully planned script, and saying, “If he isn’t part of the nouvelle vague, then it doesn’t exist.»

Although Lalouch has been directing for more than 60 years, Un Homme et Une Femme still defines his storied career – so much so that he revisited the plot in 1986, writing and directing A Man and A Woman Twenty Years Later, and then again, though a bit differently, with L’amour C’est Mieux Que La Vie (Love Is Better Than Life) in 2021.

DURING THESE SIX DECADES, THE TECHNOLOGY OF FILMMAKING HAS RADICALLY CHANGED, WHERE ANYTHING YOU THINK OF CAN BE CREATED ONSCREEN. SO HOW IS YOUR OWN RELATIONSHIP TO TECHNOLOGY?

I only wish to make filmS without any special effects. I am betraying the audience if I am doing special effects. So, besides animation, which is amazing for kids, I don’t like any blockbuster with special effects, those are lies. And if you look at William Wyler’s “Ben-Hur,” or even the first one, you know that the chariot race that you see is real. You had stuntmen and you had horses and they really did it. Now today, you go to the movies and any time you can know they were alone in a studio on a blue screen or green screen, it’s all fake. I am not at all into this, and that is why I love actors, because actors are supposed to be reality, if you catch that emotion, you are real, you are authentic. And special effects and all the Marvel movies are all lies, all fake.

ARE THERE ANY OF YOUR FILMS THAT YOU WISH YOU COULD DO OVER OR CHANGE?


Basically, I have no regrets, no regrets, no regrets, no regrets. Why? All the films that I have done were done because of personal emotions and intuitions. So, I did everything at the moment, at the time, something told me that I have to do it. I am really into connecting to the time and to the present and to what happens around me. So that is why I don’t have any regrets. Of course, I have done some errors and some of the films that I have done are not how I wished they could be and I did wrong. So, there was some disappointment because of what I had been doing. But always sincere and actually I believe when I went wrong, when I had done the wrong choice, it’s because of this error that then I could do something better. I am just like a cat, when you throw a cat, hopefully he will land on the ground, with four feet on the ground. I am the same. I just get up and then I land in the proper way. So of course, probably and I know what the good and bad films are, some are amazing and some are not as good as I wished. But maybe I had to pass by this step to learn more and to move to the next one and it’s because of all these errors that I had the opportunity to do better. And we should all consider that I did “A Man and a Woman” because before, the films I had done before were disasters. I was so desperate that I had reached my limits, and reaching my limits, that’s where I did everything. And personally, I believe this is all the masterpieces that we may read or see in the museum or in the movie theaters, it’s when the creator dares, it’s when he says I do it, I don’t do it because they ask me for it, I do it because I know I have to do it. And most of the masterpiece will be a surprise in all of us, just like science, it comes because of chance or coincidences, or just because man fights for it and they finally reach it? It’s rich, but it happens sometimes.

YOU ARE KNOWN FOR DOING A LOT OF IMPROVISATION AND LAST MINUTE SCRIPT CHANGES, IN GENERAL HOW DO ACTORS REACT TO THAT PROCESS?

The thing I love the most to film is spontaneity. It’s between honesty and pretending or being fake. In life, we all face something, all of us, what we feel, what we think and what we say. So, I am really working on provoking the actors, so they stop acting. So usually the actors, they have the script, and they say their lines and they pretend to be the character and they pretend to have emotions. I am not looking for this, I am looking for the real personal inner emotions, inner sensibility, inner problems, or obsessions, whatever is it they had inside. So, I am looking for what smells of reality or smells of freedom, that you can’t control. So, I am pushing them in order to make them explain and exposed their humanity, all they have inside. And even if it is something that shows their weakness or something that they usually try to hide or to control, that is what I am looking for. I work with the biggest writer which you can find, which is life. So, on my set, I am just trying to recreate, to recompose those moments, those moments of life, where life comes into, if you have a scene with people eating or talking at lunch, just like it happens to all of us when we are with friends, it’s provoking a spontaneity on trying to take out all which is pretending. I don’t like actors who pretend to be actors, they are just acting, I don’t like when they act.

WHAT FEEDS YOUR PASSION FOR FILM THESE DAYS, WHAT KEEPS IT FRESH?

I consider myself like an amateur, not a pro. Meaning, I do things in films because I want it and love it, not just because of the market. And just like people believe in God, I believe in films. I believe that one day, one man or one woman, one filmmaker will make such an amazing film, that this film will change the world, will change humanity. So, I am expecting that film that will change everything and just like when you believe in God, you pray every day, when you believe in films, you make films, or you go to films every day. I am so much in love with films and doing films that I don’t ask myself so many questions. The thing is, sometimes there is a project that I want to do and sometimes there is a project that I want to see. So, it’s something you cannot explain, I have stories and I have to do it, because I want to do it and I have to do it. And other movies, it’s because I loved the projects and I want to see the films, but it’s projects where I am not involved, that is why sometimes I produce other filmmakers or just produce my own films. And your question is like why do you still love the woman you live with, you cannot explain, I am in love with films. So, it’s not rational, I just do it. For me, not doing it would be betraying my passion for films. Every day of my life I shoot these films, whatever it is, I shoot something. For more than sixty years, there was not a day that I hadn’t used a camera, either a phone camera or a big classical camera. And I don’t shoot for the audience for a film, I shoot for myself, just because I see something and go oh that’s interesting, and maybe we will use it in a film or maybe we will copy it in a film. But I am very curious about the world around me, so I live with my camera always. If I go to Madrid to see an important football match, I will take my camera with me and I will film whatever it is, I don’t know yet, but I will be filming.

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